Valores y Antivalores

Los valores son simplemente las etiquetas y categorías que creamos para identificar las motivaciones y deseos que creemos marcaran el comienzo hacia una buena vida, aunque en la práctica, los valores entren en conflicto con regularidad entre sí.

Los Antivalores son valores que tienen un mal resultado predecible. Estos incluyen la dominación, la venganza, el sadismo, la ideología, la dureza y la exclusividad. Es de suponer que en nuestro pasado primordial, estos anti-valores aseguraban un cierto grado de seguridad y progreso, pero actualmente ya no tienen un papel beneficioso en nuestras sociedades modernas.

Es importante tener en cuenta que los antivalores no son sinónimo de exceso o deficiencia de otro valor. Cobardía es una deficiencia de coraje. Temeridad es un exceso de valor. Ni la cobardía, ni la temeridad designan un valor por el cual una persona se esforzaría. Son por lo tanto mejor designados como vicios.

Lista de Valores y Antivalores

Justicia / Injusticia
Humildad / Soberbia
Honestidad / Deshonestidad
Igualdad / Desigualdad
Altruismo / Egoísmo
Amistad / Enemistad
Caridad / Envidia
Conocimiento / Ignorancia
Tolerancia / Intolerancia
Responsabilidad / Irresponsabilidad
Amor / Odio
Fidelidad / Traición

Definición Valores

La justicia es un concepto moral que implica tratar a cada persona y asunto de una manera imparcial. En las sociedades actuales, la visión culturalmente aceptada de lo que es justo está plasmada en el derecho local. Su símbolo es una mujer con los ojos vendados que sostiene una balanza.

Platón consideraba que la justicia era que cada uno recibiera lo que le correspondía según su estado social. Por tanto, los puestos de responsabilidad por justicia deben ir reservados a los más sabios, los estudiosos de la filosofía. Cada persona es justa si respeta el orden natural y busca el conocimiento refrenando las pasiones.

Tomás de Aquino defendió la idea de que cada persona tiene unos derechos por el solo hecho de nacer y ser humana, es el derecho natural base de cualquier sistema de reglamentaciones posteriores. Estos derechos para él emanaban de Dios. Esta concepción está en el origen de la idea de los derechos humanos actuales.

El utilitarismo liga la justicia a la felicidad, ya que es justo intentar que cada uno obtenga la máxima parcela de joya sin perjudicar la de los demás.

Para los antiguos, la justicia es una de las virtudes cardinales, por tanto un rasgo de carácter que se puede educar y que hace que una persona sea imparcial y benévola con los demás.

La humildad es un rasgo del carácter o una actitud que consiste en rebajar el propio mérito ante los demás y por lo tanto es lo opuesto a la soberbia. Ha sido vista como una característica positiva en diversas culturas y su origen viene de la sumisión a la divinidad (lo contrario de la hybris clásica); el ser humano se reconoce imperfecto en comparación a los dioses y les rinde culto para no provocar su ira.

El altruismo es la preocupación por los demás que lleva a comportarse procurando el bien ajeno, se opone al egoísmo. El altruismo no busca el mismo beneficio y se basa en la empatía: al ver las necesidades ajenas, surge un sentimiento positivo que lleva a intentar satisfacerlas. Como término, nació en las obras de Auguste Comte y fue tomado por las principales lenguas modernas. No todo el mundo acepta que exista el altruismo, de hecho puede ser una vertiente del egoísmo: la persona actúa bien para ganar la estimación de los demás, la salvación o mejorar el autoconcepto en obrar de acuerdo a su ética. Incluso puede obedecer a una estrategia de cálculo, se actúa pensando en el otro queriendo que sea recíproco o mejorar la sociedad en la que se vive.

La caridad en el cristianismo, es una de las tres virtudes teologales. En el lenguaje ordinario, la caridad es una virtud que lleva a desear y hacer el bien al prójimo. Según Tomás de Aquino la caridad es la forma de todas las virtudes teologales. La primera encíclica del papa Benedicto XVI se titula Deus Caritas Est, es decir «Dios es amor», citación de la Primera epístola de Juan. La puesta en práctica de la virtud de la caridad hacia el prójimo es una obra de beneficencia, un don, una limosna. Se trata entonces de una iniciativa privada desinteresada, dictada por la fe (cristiana u otra). Se trata de decidir ofrecer tiempo, un servicio, amor, dinero, etc. a una persona necesitada. El término designa de manera general la virtud que lleva a hacer el bien en sentido filosófico de otro.

La tolerancia es la disposición a respetar las convicciones de otros en materia religiosa, ética, política, estética, etc.

Definición Antivalores

La soberbia a diferencia del orgullo, que puede tener connotaciones positivas o negativas, la soberbia es siempre una falta e incluso un pecado en términos religiosos. La persona soberbia se cree mejor que los demás, desprecia los que la rodean.

Dante lo consideraba el peor pecado de todos, ya que es el que llevó Lucifer intentar igualarse a Dios y por eso cayó en el infierno. Además la soberbia lleva al hombre a no tener caridad ni amor al prójimo, el mandamiento más importante del cristianismo.

La desigualdad social ocurre cuando miembros de la misma comunidad no tienen los mismos derechos, reconocimiento público o oportunidades en la vida. Puede surgir por la existencia de la sociedad de clases, que divide los individuos en grupos con privilegios únicos o por las diferencias de nacimiento, trabajo, mérito o subcultura a la que pertenezca cada persona. La utopía, a menudo, tiene como objetivo principal acabar con la desigualdad social, pero no ha logrado formar una sociedad igualitaria que perdure en el tiempo.

Estas diferencias sociales a menudo se ven ligadas a diferencias de riqueza, etnia, sexo o creencias, y el grupo considerado bajo es objeto de discriminación, ya que la desigualdad va más allá de la diversidad y constata una jerarquía.

El egoísmo (del latín ego, yo) es un excesivo amor por uno mismo que hace atender únicamente al interés propio, incluso pudiendo causar daño a los demás.

En la teoría ética emplea egoísmo como el mismo interés como fin de la acción moral (opuesto a altruismo), y en filosofía es equivalente al solipsismo (doctrina según la cual el único existente es la propia conciencia y sus contenidos , y esta falta de toda posibilidad de trascender su propio ámbito).

  • El egoísmo racional es una postura ética propuesta por diversas filosofías que abarcan diferentes perspectivas teóricas y diferentes espectros políticos.El egoísmo racional, en general, se fundamenta en la idea de que hay que preocuparse por uno mismo, por sus propios intereses o por su propio bienestar, seguridad … considerándolo como postura racional, razonable e incluso comprensible y recomendable.En algunos casos es tolerado o propuesto por corrientes tan diferentes como son el aristotelismo, el personalismo y el objetivismo. En el caso del objetivismo, el concepto de egoísmo racional es más ancho y elaborado, e incluso más difundido que en los otros casos con los que suele diferir bastante en las implicaciones éticas, económicas y políticas de las diferentes definiciones.

La envidia es una emoción desagradable que experimenta una persona que desea algo, sea material o no, que posee otra. Ha sido catalogado como pecado por muchas religiones, ya que parte de la no aceptación del mismo estado en el mundo y del ansia de tener.

Culturalmente se asocia la envidia a los colores verde y amarillo. La envidia es la base de la murmuración, defecto típicamente burgués según la literatura.

El sentimiento de la envidia mezcla diferentes emociones primarias: por un lado el deseo de lo que no se tiene, por otra parte una cierta aversión u odio hacia aquel que sí lo posee y por último ansiedad por la percepción de la diferencia. Una envidia moderada puede ser signo de admiración, pero esta es un sentimiento positivo, que no busca la destrucción o disminución del otro, lo que frecuentemente quiere la envidia. La envidia se relaciona con la idea de merecer algo o de justicia (uno siente envidia porque considera injusto que el otro tenga un bien que juzga que también debería poseer él mismo).

Según determinadas concepciones, es un grado más elevado de celos, un sentimiento más intenso de esta. Desde el punto de vista de la filosofía, sin embargo, son conceptos diferentes, ya que los celos intenta conservar un ser o bien estimado frente un potencial rival, y por tanto incluye tres miembros en la relación, mientras que en la envidia sólo se anhela lo que tiene o hace otro (dos miembros).

Entre el envidioso y el envidiado se crea una relación de dependencia, en la que el primero siendo en función de lo que hace o supuestamente hace el envidiado y esta asimetría crece a medida que aumenta el odio en la relación, sea manifiesto o no . Nace de la falta de autoestima del sujeto envidioso, que se define por las carencias y no por algo positivo.

La ignorancia es la ausencia o imperfección del conocimiento sobre un asunto. La educación tiene como objetivo fundamental disminuir la ignorancia de los aprendices mediante la enseñanza de conceptos y procedimientos esenciales o bien con ejemplos del mismo maestro. Muchos filósofos han considerado la ignorancia del estado natural o de nacimiento del ser humano (la tabula rasa de la mente de Aristóteles) que va disminuyendo con la instrucción, luchando contra los prejuicios. El afán por erradicarla fue especialmente alto durante la Ilustración.

La traición es un delito contra la seguridad nacional con acciones que perjudiquen los intereses de un país. Legalmente la traición implica intentar derribar el poder del Estado, revelar secretos oficiales o ayudar al enemigo en caso de conflicto. También implica causar decepción a las personas cercanas, yendo contra los ideales o costumbres establecidas y defraudando la confianza ajena, sea un jefe, un amigo o un familiar. La traición supone abandonar el honor.