Valores Profesionales

Hoy en día la competencia laboral es muy dura. Cada vez más nos vemos en la necesidad de poseer destrezas y elementos que nos permitan diferenciarnos de los demás para ser tomados en cuenta. Existen muchas cosas que podemos hacer (maestrías, especializaciones, mejorar el aspecto físico…) pero ninguna es tan efectiva como el demostrar la integridad como persona a través de los valores.

Una empresa no es una máquina fría destinada a producir bienes y servicios. Los lugares de trabajo son espacios donde a través de la cooperación, el respeto y el trabajo en equipo se logran metas en común. A través del intercambio con otras personas, producimos algo que nos trae un beneficio (económico, intelectual o artístico) para todos.

El típico problema

Las diferentes rutinas de trabajo implican la realización de una serie de actividades de forma sistemática. Muchas veces al realizar nuestras labores, podemos caer en un mecanicismo en el cual es fácil incurrir en conductas que denotan falta de valores. Estos comportamientos se ven en el relajo, el abandono de los puestos de trabajo, la procastinación, la falta de ética y el acoso a otros compañeros de trabajo, entre otros.

Todos queremos ser exitosos y reconocidos en nuestros ámbitos laborales. Incurriendo en alguna falta, lo que hacemos es manchar nuestro nombre dirigiendo nuestro destino laboral al fracaso.

En los objetivos entornos de trabajo, donde se busca los mayores niveles de eficiencia, no solo nos destacaremos por hacer bien nuestro trabajo y no incurrir en faltas sino también demostrando valores que hagan de la experiencia de trabajo algo mucho más gratificante y fructífero. Es decir, además de buscarnos porque hacemos un buen trabajo, lo hacen porque disfrutan  el ambiente que generamos en la oficina.

Más allá de la responsabilidad y el respeto

Ahora bien, demostrar valores profesionales no se limita a comportarnos de modo responsable, tolerante, disciplinado y respetuoso. Todos estos se consideran como valores sociales que de por si deben estar implícitos en la persona en cualquier ámbito de su vida. Los valores profesionales se refieren a todas aquellas normas y conductas que se consideran altamente beneficiosas para el proceso de producir bienes o brindar servicios.

Entre los valores que debería tener cualquier profesional están:

Aptitud

Toda persona debe ser competente en su trabajo. Es decir, debe tener los conocimientos necesarios y las capacidades para realizar las labores específicas que se le piden. Los resultados de nuestro trabajo serán mejores si somos buenos realizando las actividades que este implica.

Liderazgo

El mundo no está hecho para los borregos. Todo trabajador debe ser capaz de trabajar en equipo y de conducir a un grupo de personas hacia el cumplimiento de un objetivo concreto. El valor del liderazgo no implica mandar a otros sino más bien utilizar la comunicación y las habilidades persuasivas para demostrar el mejor modo de realizar algo.

Visión global

Un buen profesional ve el trabajo que se hace en una empresa como un todo. Ninguna actividad está desligada de otra sino que todas mediante la interconexión se vinculan para un bien mayor. Este valor se refiere a la capacidad de la persona de ver la empresa como un universo de conexiones mediante las cuales se pueden logran ciertos objetivos. También se vincula al interés de desarrollar una red de contactos que permita que la empresa crezca.

No pases desapercibido. Si demuestras además de eficiencia una excelente ética laboral, todas las empresas se pelearán para tenerte ofreciente mejores oportunidades para el desarrollo de tu carrera. Mira tu trabajo como un reto estimulante que puede complicarse y volverse más interesante con el paso del tiempo. ¡Haz de la experiencia de trabajar contigo un total disfrute!