Valores Morales Universales, ¿Existen?

Esta es una de las grandes preguntas de la ética. En nuestra opinión nosotros creemos que es posible la existencia de valores morales universales como seres humanos, ya que estos valores sólo son posibles para seres que tienen el uso de la razón.

Desde un punto de vista humano, pensamos que el universalismo ético consiste en la dignidad humana, es decir, independientemente de la época o circunstancias en las que estemos, el ser humano como ser racional que es, debe ser capaz de distinguir y saber lo que es justo y lo que es injusto, independientemente de sus intereses. Sería un ejemplo la esclavitud.

También es importante destacar que las afirmaciones mencionadas anteriormente están basadas con el conocimiento de la sociedad actual del ser humano. Este hecho tiene un inconveniente. Actualmente no conocemos ningún otro tipo de vida fuera del planeta Tierra, por lo que no podemos afirmar que nuestra manera de comprender y percibir la realidad para elaborar nuestros valores morales a través de la relación de pensamientos (conocimiento) sea la correcta, ya desconocemos cualquier otro tipo de conocimiento que no se base en la relación de pensamientos, es decir, es posible que nos encontráramos una especie a la que no tuviéramos la capacidad de comprender su inteligencia y su comprensión de la realidad, y, por tanto, tampoco la de sus valores morales.

En conclusión, como seres humanos que somos, debemos ser capaces de establecer unos valores morales universales basándonos en los derechos humanos. Este hecho creemos que forma parte de la evolución intelectual como sociedad humana. El bien y el mal para un ser racional siempre existirán.

Doctrinas Filosóficas sobre los Valores Morales Universales

Relativismo:

El relativismo moral es aquella posición que sostiene que no hay actos absolutamente buenos ni malos. Lo que es bueno no tiene un fundamento absoluto, es decir, desprovisto de toda atadura y, por tanto, plenamente fundamentado. El relativismo moral aceptaría juicios morales diversos sobre el mismo acto.

En última instancia, el relativismo moral conduciría a una indiferencia ante la conducta de las otras personas, dado que no se podrían juzgar en función de la propia concepción de lo que está bien. A menudo, se ha identificado el relativismo moral con el cultural, manteniendo que no podemos juzgar moralmente costumbres de otras culturas que repugnan nuestra conciencia moral.

Dejando de lado las pulsiones etnocéntricas que puedan originar esta repugnancia, esta modalidad de relativismo moral no tiene en cuenta que dentro de las sociedades un poco complejas siempre existe el disenso. El relativismo moral no es contradictorio con la aceptación de valores comunes compartidos, o incluso con normas y valores universales pero con un fundamento no absoluto, sino por ejemplo histórico, como es la fundamentación que hace Norberto Bobbio de los derechos humanos.

Subjetivismo:

Las posturas hacia la Subjetividad es poden tipificar de diferentes maneras. Es dice, por Ejemplo, que “todo es subjetivo”, ha que es imposible juzgar o aplicar la Percepción Fuera de los propios sentidos, emociones y pensamientos.

Emotivismo:

El emotivismo moral es un movimiento filosófico que considera que el Auténtico Fundamento básico del Juicio moral no son informativos (no tenencia contenido objetivable), sino que ejercen SÓLO la Función de expresar o suscitar Sentimientos o emociones. Son a los Sentimientos a los que poden mostrar la bondad o maldad de las Acciones humanas. Esto tiene como consecuencia más importante la no existencia de una moral general basada en la Razón, sino que la moral está basada en a los Sentimientos, en un gusto similar al gusto estético, y, por Tanto la pretensiones de crear normas morales racionales no tiene SENTIDO. No se sabe, racionalmente, que una acción es moralmente reprobable, sino que se siente.

Universalismo Ético:

Este es contrario a los relativistas, subjetivistas y emotivistas y se basa en la creencia de que existen unos valores morales universales. Uno de sus máximos representantes fue el filósofo Kant.