Valores Morales: Tipos y sus Características

Los valores morales y la moralidad son muchas veces confundidos con la ética, siendo utilizadas ambas palabras como sinónimos en determinados contextos. Sin ser un error en algunos casos, hay que entender que mientras la ética se encuentra a un nivel social absoluto en la moralidad existen desviaciones personales, puntos de vista que solo pueden entenderse desde la mente de las personas involucradas y las situaciones en las que se dan.

De este modo hacer una clasificación sobre los valores morales es harto complicado, dependiendo siempre de la importancia que cada persona le da a los valores concretos. En este tipo de valores debemos ver más cualidades de la persona que los tiene antes que tipos concretos que disponemos todos de mayor en menor medida; una persona honesta no tiene necesariamente tener nada de humilde.

Algunos ejemplos de valores morales:

-Respeto: Una persona moralmente respetuosa será alguien capaz de apreciar correctamente a una persona incluso cuando algo le incomoda. El respeto no significa aceptarlo todo, simplemente comprender que nuestra actitud será para nosotros siempre más importante que lo que puedan pensar los demás de cómo actuamos.

-Amistad: Los amigos son fundamentales en nuestra vida, y saber mantener una buena amistad cuidando a las personas cercanas muestra la moralidad que tenemos. Muchas personas menosprecian el significado de la amistad, llamando ‘amigos’ a personas que apenas tienen relación con ellos. Una persona que sabe valorar la amistad es alguien que comprende todos los beneficios personales que puede llegar a darle.

-Sinceridad: Un valor difuso debido a la propia naturaleza humana, esa que hace que utilicemos rodeos y no digamos siempre toda la verdad cuando nos interesa. Una persona sincera será alguien que anteponga la verdad antes que su propio interés, incluso en situaciones donde pueda salir mal parado. Debemos remarcar que ser sincero en todo momento no significa faltar al respeto a los demás: las verdades incómodas duelen a todos.

-Independencia: Alguien independiente es una persona capaz de mantener su propia autonomía cuando se ve en situaciones difíciles de llevar. Estar con nuestros amigos y pedirnos que hagamos algo que no queremos, mentir en beneficio de otra persona o dejarnos llevar por la opinión pública son ejemplos donde muchas veces permitimos que nuestros pensamientos se rindan ante una presión irreal en la mayoría de ocasiones. Esta independencia no debe entenderse como soledad, un valor muy distinto y que se acerca más al sufrimiento que a un significado moral.

-Generosidad: Uno de los valores morales más concretos y prácticos. Una persona generosa comprende que tiene más que suficiente en la vida, y que compartir lo que le sobra puede hacer feliz a alguien que realmente lo necesita. Ser generoso no es hacer pequeñas aportaciones de forma esporádica, es mantener un pensamiento positivo donde trataremos siempre de pensar si podemos ayudar a los demás por pequeña que sea la ayuda.