Valores Éticos: Tipos y sus Características

Los valores éticos se relacionan directamente con nuestra conducta y la de las personas que nos rodean, influyéndose mutuamente en todo momento para dar pie a nuestro comportamiento. No hay acción que no tenga un mínimo de valor por nimia que nos parezca, y es aquí donde la ética entra: ver qué nos ha guiado exactamente.

No hay una clasificación fidedigna de los tipos de valores éticos que existen. Culturalmente se dan una serie de ‘ideas’ aceptadas como éticas independientemente del ambiente en el que vivamos, y es que esta es la clave principal: no debemos considerar algo como ético desde un punto de vista personal. Siempre tendrán que ser decisiones tomadas a partir de valores éticos sociales, por encima de nuestro juicio personal. Por ello la lista presentada es con los valores más comunes que se dan en la actualidad.

-Honestidad: El más conocido de todos y el que siempre está presente por poco que la valoremos. Se define como la capacidad de anteponer la justicia por encima de nuestros propios deseos, incluso aunque sea una situación negativa para nosotros. Reconocer nuestros errores es el mejor ejemplo de honestidad posible, rechazando excusas que nos permitiesen mantener nuestro orgullo personal.

-Solidaridad: En un mundo donde las desigualdades sociales son cada vez más marcadas el sentimiento de solidaridad se valora cada vez y más dentro de la ética. Ser capaces de anteponer las necesidades de otras personas, sean conocidas o no, incluso en casos donde nos veamos perjudicados es una buena muestra de este valor ético.

-Tolerancia: Muy relacionado con el respeto, es el valor que nos permite entender que las diferencias y semejanzas entre personas no deben condicionar nuestro comportamiento. La globalización ha hecho que este valor tenga cada vez más importancia, buscando que seamos capaces de relacionarnos con cualquier persona sin que haya prejuicios de por medio.

-Responsabilidad: Nuestras acciones tienen siempre consecuencias, y ser capaces de afrontarlas es una muestra de ética a cualquier nivel en el que nos encontremos. Desde la ética laboral hasta ser responsables con nuestra pareja, reconocer los errores, aprender de los consejos que nos dan los demás y saber ser humildes en el éxito muestra el respeto que mostramos a las personas que nos rodean y a nosotros mismos.

-Bondad: El último dentro de nuestra taxonomía personal, la bondad tiene ese punto por encima del resto de valores que requiere una voluntad propia de ayudar a los demás. Mientras la solidaridad se basa en comprender la necesidad de los demás en la bondad decidimos algo por nuestra cuenta, con gente desconocida que no necesariamente necesita nuestra ayuda.