Monismo Moral, Politeísmo Axiológico y Pluralismo Moral

El monismo moral, de larga y poderosa tradición en la historia de la humanidad, consiste en el hecho de que un determinado grupo otorga en exclusiva el derecho y la capacidad de juzgar sobre lo que es bueno y malo no sólo para los miembros de su grupo, sino para toda la humanidad. La modernidad se suele caracterizar por el inicio del desencanto de este modelo, aunque aparecen sus ejemplos más extremos (dictaduras comunistas y nacionalsocialismo). El monismo de un código moral único -sea cristiano, musulmán, judío o laicista- es hoy inviable e indefendible en las sociedades democráticas y pluralistas.

La expresión politeísmo axiológico fue creada por Max Weber para describir uno de los resultados sociales de la caída o desencanto del monismo moral en el proceso de modernización de las sociedades occidentales. En el politeísmo axiológico, cada uno o cada grupo tiene su moral, adora su dios y acepta su jerarquía de valores, sin la posibilidad de encontrar un fundamento compartido que haga posible llegar a un acuerdo. La vertiente subjetivista del politeísmo axiológico consiste en creer que cada persona o grupo de personas elige una jerarquía de valores u otra sin ninguna argumentación, sino sólo por una especie de fe que la lleva a elegirlos, con lo cual también se hace imposible llegar a ningún acuerdo intersubjetivo. El relativismo moral sería una consecuencia de la constatación de este fenómeno.

El pluralismo moral de las sociedades democráticas, en cambio, permite construir algo conjuntamente, dado que consiste en compartir unos mínimos morales desde los que se hace posible respetar los máximos morales de cada uno. Adela Cortina es de las pensadoras que más ha insistido en la necesidad del pluralismo moral como instrumento imprescindible para construir una moral civil que se quiera de alcance universal y que se articula a partir de una ética de mínimos y de máximos. Una sociedad pluralista, y por tanto un comité de ética pluralista, es aquella a los ciudadanos de la que comparten unos mínimos a partir de los cuales les es posible abordar problemáticas y preocupaciones, dialogar y construir.