Los Valores y la Reflexión Ética

  • Publicado el: 22 octubre, 2017
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Desde el comienzo de la humanidad, los humanos hemos considerado que hay buenas conductas y malas conductas, ademas, los humanos también solemos opinar sobre las acciones que vemos en nuestro entorno. En el mundo existen muchas culturas y todas ellas han presentado su manera de ver y entender las cosas, incluyendo patrones de conducta y el porque debemos de hacer las cosas de una manera u otra. Debemos entender que por esta razón contamos con diferentes costumbres y normas para hacer las cosas, no podemos aplicar un valor de conducta y acción único, no todos pensamos y actuamos de la misma manera.

Los Valores

Podemos entender los valores como métodos que utilizamos para tomar decisiones sobre como actuar, según nuestros valores, actuaremos de una manera u otra, dos personas en una misma situación pueden tomar decisiones muy diferentes y pensar tanto uno como otro que están haciendo lo “correcto”.

Si queremos conocer nuestros valores, debemos comprender y analizar nuestra conducta, observar nuestro propio comportamiento y ver que patrón de decisión solemos seguir, también es posible que descubramos que incluso nosotros como individuo, en situaciones similares podemos actuar de manera muy diferente, sin ningún tipo de coherencia con las acciones anteriores.

Las personas y las sociedades también incluyen valores explícitos, valores que se intentan inculcar o reforzar desde niños como solidaridad, democracia, libertad, no violencia, etc… estos valores pueden identificarse de manera clara y concisa, siendo propagados desde muchas direcciones (centros de estudios, familia, medios de televisión, etc…). La sociedad también cuenta con valores ocultos, valores que quizá no aceptemos, aunque a menudo actuemos en base a ellos, consumismo, competitividad feroz, ostentación, etc…

Reflexión Ética

Cuando tengamos que enfrentarnos a situaciones complicadas en las que dudemos sobre como debemos actuar, que debemos hacer, cual debe ser nuestro comportamiento etc…, debemos tener en cuenta que cualquier decisión y acción que emprendamos va a tener consecuencias en nosotros mismos y quizá en otros. Lo que hacemos hoy, puede afectarnos mañana.

La reflexión ética puede ayudarnos a encontrar las conductas más adecuadas para hacer compatible nuestra felicidad y la de los demás dando por bueno el dicho de “lo que no quieras para ti no lo quieras para nadie” . De esta manera podemos decir que, para convivir, hay unos mínimos éticos que todo el mundo debe respetar con criterios de libertad, igualdad, justicia y respeto por la diferencia.