Educación Moral en la Educación Actual

  • Publicado el: 24 septiembre, 2017
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La tarea de la educación moral en los últimos años, se ha reinventado en muchos países. Actualmente, el concepto más utilizado es el de desarrollo de la ciudadanía. El concepto de ciudadanía se ha movido más allá del nivel político al nivel social, interpersonal e incluso intrapersonal. Se trata de cómo vives tu vida. El desarrollo de la ciudadanía está vinculado al desarrollo de la identidad. Los procesos de construcción de la nación y de identificación ciudadana con la sociedad civil y las estructuras políticas son argumentos a favor de la educación ciudadana a nivel político. La cohesión social y el comportamiento público son argumentos a nivel social.

La autoregulación a nivel interpersonal e intrapersonal es una condición necesaria tanto para el nivel social como para el político. Los niveles político, social, interpersonal e intrapersonal están vinculados por valores, narrativas, competencias y prácticas. La educación podría elegir decir que sólo trabajamos en el plano político y que dejamos el nivel social e interpersonal al mundo privado de los estudiantes, pero esto significaría entonces que el vínculo entre los cuatro niveles sigue siendo irreflexivo. El nivel político continúa influyendo en los niveles sociales e interpersonales, pero sólo de manera oculta.

El desarrollo de la ciudadanía puede apuntar a diferentes prácticas sociales, culturales y políticas: adaptarse a la sociedad haciendo hincapié en la obediencia y el comportamiento social de manera no reflexiva, en un tipo de ciudadanía más individualista que subraye la autonomía y desprecia la preocupación social, tipo de ciudadanía que considera importante tanto la autonomía como la preocupación social (Veugelers 2007). La idea de educar para la democracia ha sido fuertemente defendida por Dewey.

Hablaba de un “estilo de vida democrático”, de la democracia como estilo de vida. El desarrollo de la ciudadanía se refiere al conocimiento, las habilidades y las actitudes (valores), y la combinación de estos elementos se refiere a menudo como competencias. El conocimiento y las habilidades son importantes. Para que una sociedad democrática florezca, es necesario conocer la democracia, tener las competencias para actuar democráticamente. Sin embargo, lo que es crucial son los valores, la voluntad de comportarse democráticamente. La voluntad de vivir un estilo de vida democrático es vista como el objetivo pedagógico de la educación ciudadana contemporánea en las sociedades democráticas (Banks 2004).

Un vínculo entre el desarrollo de la ciudadanía y el desarrollo moral es necesario para dar a la ciudadanía un fundamento moral, con el fin de hacer que el vínculo entre lo político, lo social y lo interpersonal sea significativo.

Los valores se entrelazan en todos los aspectos de la enseñanza: en el currículo, en la cultura escolar, y como ejemplos morales en el comportamiento de los maestros.

Trabajar con valores es una parte esencial de la enseñanza.

Educar a los estudiantes para que se conviertan en maestros requiere aprender cómo los valores están incrustados en la educación, cómo ellos mismos, como practicantes reflexivos, pueden crear conscientemente prácticas basadas en la moral en la educación y qué diferentes teorías filosóficas, pedagógicas y políticas y tradiciones religiosas y culturales dicen acerca del desarrollo moral y el papel de la educación.